Locke y los fundamentos teológico-filosóficos del liberalismo político moderno

1 10 2009

lockeEsta semana tuvimos en las sesiones de práctica drigida la exposiciòn y discusión de un par de capítulos del Segundo tratado sobre el gobierno civil de John Locke, quien suele ser considerado como el padre del liberalismo. En este breve post me gustaría mencionar ciertos elementos y aportes centrales de la filosofía política de Locke, con el fin de profundzar en la discusión de dicho texto.

Lo primero es recordar que el fin del gobierno civil es el de proteger la propiedad. Esto nos plantea dos cuestiones. La primera tiene que ver con determinar qué es la propiedad, mientras que la segunda tiene que ver con saber de dónde surge el gobierno y cómo se configura.

La propiedad para Locke es algo mucho más amplio que las posesiones. Es cierto que ese sentido del término si es compartido por Locke, además de ser considerado bastante importante. Sin embargo hay dos aspectos fundamentales que posibilitan este tercer sentido, ya que están íntimamente ligados a éste. El primer sentido tiene que ver con la libertad del individuo. La libertad es algo que se tiene, algo que caracteriza al ser humano que puede tener posesiones. La libertad es condición de posibilidad del tener posesiones. De ahí que Locke nos recuerde que los esclavos no pueden tener posesiones, ya que no son libres. Pero esa ausencia de libertad está ligada a otra ausencia, la ausencia de la segunda característica esencial: nuestras capacidades y facultades (físicas y mentales). Nosotros somos dueños de nuestro cuerpo y de nuestras capacidades. De ahí que el esclavo además de no ser libre, tampoco sea dueño (en este sentido preciso) de su cuerpo. Ahora que ya hemos visto estos dos aspectos esenciales de la propiedad, podemos regresar a pensar lo constitutivo del tercer sentido, es decir, el de la posesión.

La propiedad entendida como posesión privada no existe, en un sentido originario, desde un soberano (como lo sostiene Hobbes, por ejemplo). La posesión, en tanto legítima (aunque no haya sido reconocida por un gobierno civil) tiene su origen y fundamento en la relación y mediación que el individuo tiene con el: el trabajo. Y es que para Locke algo es legítimamente de alguien si es que este alguien ha trabajado para obtenerlo. Cultivar y cazar sería los primeros casos de esto, por ejemplo. Los seres humanos adquieren la propiedad por el trabajo. El fundamento de esto es teólogico.

La idea es que Dios ha creado a la naturaleza para los seres humanos, pero se las ha dado en común. Los individuos en principio son iguales y Dios no reparte posesiones de manera impositiva. Dios ha dado al ser humano una razón natural para poder conocer la ley natural y, racionalmente, pueda distribuir los bienes de manera justa, como corresponde. Esta distribución obedece al trabajo que uno realice. El ser humano empieza a trabajar la tierra: a partir de ese momento todo lo que le pueda rendir su trabajo es suyo. Sin embargo, no debemos pensar que esto implica una acumulación desmesurada e irracional, ya que hay un criterio racional que tenemos para medir si lo que tenemos es lo que deberíamos tener: su buen uso y aprovechamiento. El límite de la propiedad es pues, lo que podamos usar sin que se eche a perder. La razón: Dios no ha creado las cosas para que se pudran.

Ahora si regresamos al caso del esclavo podremos entender las razones que le impiden tener posesiones: no es libre, no es dueño desus facultades y capacidades. De ahí que no sea dueño de su trabajo y, por tanto, de lo que produce su trabajo, además de (obviamente) no poder decidir qué producir o de qué apropiarse. Pero, si volvemos a la tesis inicial del gobierno liberal, después de haber hecho este recorrido, llegaremos a comprender mejor todo lo que implica dicha tesis: el fin del gobierno civil es la protección de la propiedad. El liberalismo busca que el gobierno proteja las posesiones, las facultades, capacidades y la libertad de sus ciudadanos.

La pregunta que debemos hacernos ahora es: ¿Protegernos de quién? Y es que el ser humano forma esencialmente comunidades civiles para protegerse de sí mismo, es decir, los individuos se agrupan y acuerdan vivir bajo un gobierno civil para evitar la posibilidad de padecer un ataque a su propiedad, un ataque (posible) de otro individuo. Este ataque o atentado contra el individuo se daría en un estado “pre-político”, “pre-civil”. Tal estado es el estado de naturaleza.

El estado de naturaleza se caracteriza por ser el estado donde los seres humanos no han acordado regirse bajo un gobierno común. Ello implica que no hay leyes civiles vinculantes y obligatorias para todos. Sin embargo, eso no significa para Locke que podamos hacer lo que querramos. Me explico: podemos hacer lo que querramos porue somos libres, perolo que deberíamos hacer es cumplir la ley natural que Dios ha creado para que nosotros la obedezcamos. Podemos conocer esta ley natiural sin la ayuda e influencia de los demás, ya que tenemos una facultad, también creada por Dios, para esto: la razón natural. Pero es esta libertad y la posibilidad de errar, y hacer lo que uno no debe, lo que lleva a unosa atacar la propiedad de los otros. Acá pasamos a un estado de guerra (algo análogo al de Hobbes). Es esta posibilidad latente la que mueve a los individuos a realizar un contrato para conformar la sociedad civil. En este contrato se conforma un gobierno con poderes divididos (legislativo, ejecutivo y federativo) que se encargue de hacer y ejecutar leyes de manera imparcial, leyes que buscan el bien de los individuos. Si el gobierno llega a buscar su propio interés, entonces el pueblo tiene derecho a la insurreción, ya que los gobernantes han incumplido su parte del contrato.

En todo caso, después de haberisto brevemente estos elementos, podemos constatar que, si bien el estado de naturaleza puede no ser de guerra, esa posibilidad es bien remota. De ahí que el gobierno civil pueda proteger la propiedad y hacer cumplir la ley imparcialmente para todos. Lo que vamos a ver con Rousseau es una entrada distinta para pensar dicho estado de la humanidad originario, así como el inicio de las desigualdades y el papel que cumple la sociedad, la civilización en la subjetividad moderna propia del individio.